En Ciudad de México, los ajolotes están por todos lados antes del Mundial, menos en su hábitat

2026-06-08 15:11:42 - MUNDO


Una de las primeras cosas que probablemente vean los visitantes que lleguen a la capital mexicana para el Mundial es la amplia sonrisa de un ajolote, una salamandra endémica de esta parte del mundo que aparece representada en un llamativo color morado en murales y vagones de metro, o en esculturas en las que se la ve regateando con un balón de fútbol.

El ajolote, cuyo nombre en lengua nahuatl (axolotl) significa "monstruo de agua", se ha convertido en la mascota no oficial mientras Ciudad de México se prepara para acoger cinco partidos del Mundial, incluido el partido inaugural del jueves.

Pero a pesar de la indudable ternura del ajolote, casi de otro mundo, el uso de su imagen ha suscitado críticas de muchos "chilangos" —como se conoce a los capitalinos—, quienes dicen que la representación popular de este animal en peligro crítico de extinción se está usando para desviar la atención tanto de los problemas de infraestructura urbana como de la falta de esfuerzos de conservación.

Los científicos que intentan contar los ajolotes en estado salvaje afirman que no han visto ni uno solo en dos años, y una campaña contra lo que se ha bautizado como "ajolotlización" ha desatado una oleada de memes en Internet en los que ajolotes parecidos a Godzilla arrasan la ciudad. El Gobierno de Ciudad de México no respondió a las solicitudes de comentarios.

Ernesto Velázquez, de 19 años, que regenta un puesto temático de ajolotes en el que vende peluches en el parque de Chapultepec, dijo a Reuters que espera que las imágenes recién pintadas por toda la ciudad puedan despertar un mayor interés por la conservación.

"Unos extranjeros han preguntado si se pueden comer, pero no se puede porque están en peligro de extinción", afirmó. "Creo que con el Mundial se genera más interés por la conservación, es lo que esperamos por el Mundial, ya darnos a conocer más por el ajolote y que tengan más cuidado con ellos".

Durante siglos, el Ambystoma mexicanum, un anfibio que permanece en el agua durante todo su ciclo de vida, prosperó entre las chinampas, unas islas flotantes artificiales que funcionan como parcelas de cultivo y que en su día sustentaron la capital azteca de Tenochtitlán, donde se encuentra la actual Ciudad de México.

El lago sobre el que se construyó la ciudad fue drenado en gran parte bajo el dominio colonial y sus restos se están agotando y contaminando debido a la creciente expansión urbana.

Pero la alcaldía de Xochimilco, en el sur de la ciudad -famoso por su laberinto de canales fangosos, cuyo folclore espeluznante y coloridas barcazas atraen bulliciosas fiestas en barco-, sigue siendo uno de los últimos refugios del ajolote.

La UNAM, la principal universidad de México, identificó alrededor de 36 ajolotes por kilómetro cuadrado en Xochimilco en 2014, lo que supone un fuerte descenso respecto de los 6,000 por kilómetro cuadrado de 1998. El último censo comenzó en 2024 y, dos años después, los investigadores aún no han encontrado ni un solo ajolote .

Vania Mendoza, coordinadora del censo, explicó que ella y un pequeño equipo se adentraron en los canales en barcazas antes del amanecer durante todo el invierno para intentar capturar ajolotes con sus redes.

No encontraron ninguno, pero al analizar el ADN del agua pudieron confirmar que algunos ajolotes sobreviven en los canales. La UNAM se está preparando para publicar sus resultados a finales del verano. "Sabemos que sí hay (ajolotes)", dijo Mendoza.

Luis Zambrano, que dirige el laboratorio de restauración ecológica de la UNAM, dijo que, además del flujo constante de aguas residuales mal tratadas, entre los nuevos peligros para el ajolote se encuentran la conversión de las chinampas en campos de fútbol y la masificación de lo que comenzó como turismo ecológico.

Los ajolotes consumen oxígeno a través de la piel, lo que los hace muy vulnerables a la contaminación del agua. "El turismo masivo ahora con el mundial es una cosa horrible", dijo Zambrano. "El Gobierno piensa que entre más, mejor, lo cual no es cierto, particularmente en estas zonas de alto valor ecológico y de alto valor antropológico y cultural".

A pesar de que su hábitat está desapareciendo, los ajolotes se crían en cautividad. Los científicos creen que su mucosidad cutánea única y su capacidad para regenerar extremidades e incluso partes de su cerebro ofrecen pistas prometedoras para la investigación del cáncer.

Andrés Huerta, de 28 años, un farmacéutico de Phoenix, en el estado de Arizona, en Estados Unidos, que está de visita durante el Mundial, dijo a Reuters que sabía poco sobre los ajolotes antes de llegar, pero que le impresionó un gran mural que vio al aterrizar en el aeropuerto. "Es realmente bonito", dijo.

Fuera del estadio Azteca, donde se celebrará el partido inaugural, el mes pasado se retiró una estatua de un ajolote con temática futbolística llamada "Ajologol". La alcaldesa Clara Brugada explicó a los periodistas que demasiada gente se hacía fotos y bloqueaba la entrada, pero que Ajologol volvería a colocarse pronto en las inmediaciones.

Para el ecologista de la UNAM Zambrano, la popularidad viral de los ajolotes aún no se ha traducido en medidas concretas que puedan salvar su hábitat. "La gente lo prefiere en peceras", dijo.

Fuente: google.com


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