Abelardo de la Espriella: el giro a la ultraderecha en Colombia

2026-06-22 14:14:29 - MUNDO


Colombia ha elegido presidente, pero el resultado deja al descubierto una sociedad profundamente dividida. El abogado y empresario Abelardo de la Espriella ganó la segunda vuelta por un estrechísimo margen frente al candidato oficialista, Iván Cepeda. Con ello, el país gira hacia la derecha tras cuatro años de gobierno de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de su historia.

Según los resultados preliminares, De la Espriella obtuvo el 49,6 por ciento de los votos, frente al 48,7 por ciento de Cepeda. La diferencia es la más reducida registrada en una elección presidencial colombiana y refleja la polarización que atraviesa buena parte de la sociedad.

El nuevo mandatario, de 47 años, asume el poder en agosto de 2026 y gobernará hasta 2030. Su llegada marca una ruptura con algunas de las principales políticas impulsadas por Petro, especialmente en materia de seguridad, paz, energía y papel del Estado en la economía.

"Colombia ha votado y difícilmente podría haber sido más ajustado", afirma a DW Kristin Wesemann, directora de la oficina de la Fundación Konrad Adenauer en Bogotá. "El país está políticamente dividido casi exactamente por la mitad". A su juicio, el verdadero desafío comienza ahora: gobernar un país profundamente polarizado y responder a las expectativas de seguridad, estabilidad económica y eficacia estatal.

La presidenta interina del Instituto GIGA de Hamburgo, Sabine Kurtenbach, llega a una conclusión similar. "Colombia sigue completamente dividida", señala. Lo que el país necesita ahora es "un presidente que trate de tender puentes y no profundice aún más la polarización", comenta a DW.

También la investigadora Viviana García Pinzón, del Instituto Arnold Bergstraesser de Friburgo, considera que los resultados muestran "la tensión tan fuerte que hay respecto a dos modelos de sociedad muy diferentes". La diferencia de apenas un punto porcentual demuestra que no puede hablarse de una victoria arrolladora, explica a DW.

Abelardo de la Espriella no proviene de la política tradicional. Abogado de profesión, amasó una fortuna con su firma jurídica y ganó notoriedad por representar a figuras controvertidas, entre ellas, jefes paramilitares y narcotraficantes.

Según García Pinzón, su figura pública se caracteriza por un estilo irreverente y mediático. Además de abogado, ha sido comentarista, empresario e incluso cantante de ópera. Nunca ha ocupado un cargo de elección popular. Durante la campaña, se presentó como un candidato antisistema y un outsider, aunque mantiene desde hace años vínculos con sectores influyentes de la política y el empresariado colombianos. Sus seguidores lo conocen como "El Tigre".

Su discurso conecta con el de líderes como Donald Trump, Nayib Bukele o Javier Milei: defensa de la autoridad, reducción del Estado, respaldo a las fuerzas de seguridad y críticas a la izquierda. No sorprende que Trump celebrara públicamente su victoria.

La principal ruptura con el Gobierno saliente se producirá probablemente en la política de seguridad.

Mientras Petro ha apostado por la llamada "paz total", basada en negociaciones con guerrillas y grupos armados, De la Espriella propone una estrategia de confrontación militar. Ha prometido construir megacárceles, intensificar las operaciones contra grupos ilegales, retomar las fumigaciones contra cultivos ilícitos y fortalecer la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad.

Para García Pinzón, su propuesta se basa en "una política militarista y de mano dura", inspirada en buena medida en el modelo impulsado por Bukele en El Salvador.

La analista Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina del International Crisis Group, advierte a DW que el resultado electoral obliga al próximo gobierno a buscar consensos. "Quien llega a gobernar tiene que ganar la confianza de la otra mitad", afirma. "No es momento para venganzas ni para políticas extremas, sino para buscar un camino más hacia el centro".

Dickinson recuerda además que muchas de las regiones más afectadas por el conflicto armado votaron mayoritariamente por Cepeda y respaldan enfoques más negociados que militares.

De la Espriella también promete cambios profundos en la política económica. Entre sus propuestas figuran la reducción del tamaño del Estado, una mayor apertura a la inversión privada y el impulso a proyectos energéticos que la administración Petro ha intentado limitar. Defiende el fracking, una mayor explotación de hidrocarburos y una revisión de algunas políticas de transición energética.

Kurtenbach resume el giro previsto con una frase: "Volver a los combustibles fósiles". Según la experta, el presidente electo pretende desmontar parte de la transición energética impulsada durante los últimos años. Pero también recuerda que De la Espriella carece de mayoría parlamentaria. Muchas de sus promesas dependerán de su capacidad para construir alianzas en el Congreso.

Precisamente ahí es también donde el politólogo Yann Basset, de la Universidad del Rosario en Bogotá, ve el mayor reto de los próximos meses. "El nuevo presidente tendrá que formar primero una coalición estable y volver a unir al país tras una campaña electoral extremadamente polarizada", destaca a DW.

La tensión política se hizo visible apenas conocidos los resultados. Miles de simpatizantes de la izquierda salieron a las calles de Bogotá y Cali para protestar contra el presidente electo. Algunas manifestaciones derivaron en enfrentamientos con la policía y en la instalación de barricadas.

En su discurso de victoria, De la Espriella habló del inicio de una "nueva era" para Colombia. Sin embargo, que esto se convierta realmente en un nuevo comienzo político dependerá de si consigue ganarse el apoyo más allá de su propio bando. Los expertos entrevistados por DW coinciden de forma notable en un punto: la mayor tarea del nuevo presidente no será la lucha contra la guerrilla, sino saber gestionar un país dividido políticamente en dos mitades.

(ms)


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