La grúa que usó Juan Pablo II como Papamóvil en su viaje relámpago a la Argentina durante la Guerra de Malvinas

2026-06-24 12:07:30 - MUNDO


Fue reacondicionado en tiempo récord. La situación lo ameritaba: era junio de 1982, la Argentina se encontraba en medio de la Guerra de Malvinas y el Papa Juan Pablo II había confirmado que haría un viaje relámpago al país.

La visita apostólica era un hito: para los argentinos implicaba recibir por primera vez a un Sumo Pontífice; para el Papa, era la oportunidad de intentar interceder por la paz en medio del conflicto bélico con Gran Bretaña. Hacía pocos días, entre el 28 de mayo y el 2 de junio, había visitado el territorio inglés con la misma consigna.

No hubo tiempo que perder. Juan Pablo II anunció con pocos días de anticipación que llegaría a Ezeiza el 11 de junio. Ante un pedido urgente del Arzobispado de Buenos Aires, el Automóvil Club Argentino (ACA) optó por compartir una grúa de auxilio en Papamóvil.

El vehículo elegido fue un Ford F-350, del año 1981. Los empleados del Club trabajaron en turnos de 24 horas durante cuatro días. El trabajo de reacondicionamiento del vehículo incluyó retirar la grúa de la parte trasera de la camioneta y colocar la cabina donde viajaría el Sumo Pontífice.

El trabajo tenía sus particularidades. Dado que San Juan Pablo II, canonizado el 27 de abril de 2014, había sido atacado un año antes de su visita a la Argentina, el habitáculo tenía que contar con cristales antibala y seguir con todas las normas de seguridad establecidas por la Santa Sede. En sus dos puertas se le colocó el escudo del Vaticano. Adelante, sobre el paragolpes se pintó una bandera argentina y otra de la Santa Sede.

Tras la muerte del Papa Francisco, el ACA expuso el vehículo por primera vez. “Lo seguíamos guardando en perfecto estado a la espera de la visita de Francisco. Lamentablemente no pudo ser con Francisco”, expresó César Carman, presidente del ACA, tras el fallecimiento del Papa argentino. La unidad, por sus dimensiones, no se encuentra expuesta en el Museo del Automóvil del ACA.

El piso del habitáculo tiene una plancha de hierro y una placa de madera de quebracho, sobre la cuál se desplegó una alfombra roja. La cabina cuenta, además, con un asiento giratorio blanco, donde se sentó su Santidad durante sus recorridos, y cuatro bancos para sus acompañantes eclesiásticos y de seguridad.

“Para nosotros haber podido colaborar con esa visita histórica es un hito en nuestros 120 años de trayectoria institucional. Es un hecho que nos hace sentir parte de la historia argentina y de la alegría y fe de su pueblo creyente”, afirmó Carman.

En su corta visita, San Juan Pablo II recorrió en el Papamóvil parte de la autopista Ricchieri, la 25 de mayo, y la avenida del Libertador. Lo utilizó para llegar hasta el Monumento a los Españoles, donde dio una misa que congregó a más de un millón de fieles. Estoy a punto de concluir la visita a vuestro querido país, que he emprendido en nombre de la paz en momentos dolorosos de vuestra historia”, dijo al inicio de su homilía.

El día anterior, apenas llegó, fue recibido por las autoridades eclesiásticas en Ezeiza, donde dio un primer discurso por la paz: “Permítame que desde este momento invoque la paz de Cristo sobre todas las víctimas, de ambos bandos, del conflicto bélico entre la Argentina y Gran Bretaña”, mencionó durante su discurso.

De allí partió hacia la Catedral Metropolitana, donde se reunió con el clero local, en el Papamóvil. Cerca del mediodía, asistió a la Casa Rosada, donde tuvo un encuentro privado con el presidente de facto Leopoldo Galtieri. También se reunió con la Junta Militar.

Ese mismo día, por la tarde, visitó la Basílica de Luján, donde se realizó un evento multitudinario. Viajó hasta Luján en un vagón de tren especialmente acondicionado. El recorrido entre la estación de tren y el templo lo hizo en un colectivo de la línea 501, posteriormente bautizado como “el colectivo del Papa”. Al llegar nuevamente a la capital y bajar del tren, volvió a subir al Papamóvil para llegar a la Nunciatura Apostólica, donde durmió.

Fuente: google.com


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