De la Espriella, Milei, Noboa y Bukele: ¿Por qué los ‘outsiders’ están dominando las elecciones en Latinoamérica?

2026-06-22 22:00:29 - MUNDO


La segunda vuelta presidencial en Colombia dejó como ganador a Abelardo de la Espriella, un abogado penalista de 47 años que no ha tenido trayectoria en cargos públicos y que en esta campaña priorizó un discurso rechazando la política tradicional.

Bajo la figura de aquel outsider, el litigante se hizo popular entre los colombianos y pese a rechazar públicamente el apoyo de algunos partidos políticos, logró las mayorías tanto en la primera como en la segunda vuelta.

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En sus discursos se describió como alguien de los “nunca” haciendo alusión a que no ha recibido plata del Estado y no ha ocupado cargos en el ejecutivo o legislativo, algo que sí tenían otros contendores como Iván Cepeda y Paloma Valencia (senadores) y los exalcaldes de sus ciudades Claudia López y Sergio Fajardo.

Sin embargo, lo ocurrido con el abogado De la Espriella no parece alejado de una tendencia en la política latinoamericana, donde ya han sido varios empresarios, maestros, abogados y economistas que, a través de su figura de outsider, ocupan los altos cargos de un país.

Dentro de esos casos está lo ocurrido en Argentina con el economista y panelista en televisión, Javier Milei, y el empresario en Ecuador Daniel Noboa. También se podría mencionar el caso de Nayib Bukele, quien, aunque ya había ejercido en la política local, rompió un bipartidismo con un lenguaje “antipolítico” y de ser completamente independiente.

En Perú ocurrió con Pedro Castillo, un maestro rural y líder sindical que llegó al poder en 2021 y cuyo gobierno apenas duró un año y 130 días, terminando de forma anticipada por un autogolpe de Estado donde ordenó la disolución temporal del Congreso y la instauración de un gobierno de excepción.

Para saber por qué son tan exitosos los llamados outsider, EL COLOMBIANO consultó con el estratega y asesor en comunicación político y de gobierno Miguel Jaramillo Luján, quien describió características importantes de este tipo de fenómenos.

De acuerdo con el estratega político, aunque si bien es algo que se está viendo en los últimos años con las elecciones presidenciales, ya este fenómeno se presentaba a finales de la década del 90 con la aparición de personajes que se oponían a la política tradicional como lo fueron Luis Eduardo Garzón en Bogotá y Sergio Fajardo en Medellín.

Luján le contó a este medio que estas personas tienen una gran capacidad de comunicación y cuentan “con un fenotipo alternativo al político tradicional” que puede evidenciarse en detalles como el vestuario, “con una presentación personal colorida, altisonante, con la política tradicional”.

El experto en comunicación política describe a los outsider como personas “con un storytelling muy bien construido, muy bien edificado, a veces profundamente contradictorio con la realidad tangible” y resaltó el caso de Nayib Bukele, que aunque no tuvo resultados satisfactorios como alcalde, generó “una figura cuasidictatorial en clave de su vestuario, de su presentación, del tema de la delincuencia, del tema de las maras salvatruchas...” que fue aprovechado por sus estrategas para perfilarlo como un “salvador económico”.

Dentro de las características que hacen notar a estos outsider, según el estratega Luján, está el ser “una persona que nunca ha estado ligada con partidos políticos”. También resalta el tener “un discurso llamativo” donde no solo prima lo que dice, sino lo que viste y la imagen.

“Es una persona que busca, de alguna u otra manera, atacar el statu quo, el Estado establecido, lo establecido, lo preestablecido en lo empresarial, en ramas del poder político y demás”, le mencionó a este medio el estratega.

Otro ítem importante es la aparición de estas personas como figuras emergentes que se autofinancian y, recordó Luján, el caso de Javier Milei, quien cuando se presentó a la Asamblea de su país como un cantante de rock y un economista, construyó un producto de imagen llamado el Peluca Milei, además de ventas de zapatos y gorras, sosteniendo que el outsider “no depende de lo tradicional, de lo establecido”.

Por otro lado, EL COLOMBIANO también consultó con el politólogo e internacionalista Manuel Camilo González, quien le subrayó a este medio que este tipo de personas, al no estar relacionadas con los asuntos públicos, dan la percepción, “a veces erróneamente, que es una persona que está exenta o está alejada de todo el mundillo político que muchas veces termina cayendo en prácticas corruptas o prácticas clientelares”.

Ante esto, explicó González que “de alguna forma los electores ven en esa figura del outsider como alguien que puede venir a limpiar la política”.

Al politólogo se le preguntó si el provenir de otros sectores le daba un atractivo a sus candidaturas, algo a lo que respondió que en sus postulaciones a un cargo público como un outsider “desintermedia la relación entre el votante y la organización política”.

González le comentó a este medio que sus candidaturas suelen ser atractivas porque suelen dar “una sensación de que puede dar soluciones rápidas porque no tiene que negociar con un partido y, sobre todo, porque el mandato popular obviamente responde solamente a que esa persona tiene que solucionar los problemas”.

Con esta percepción se “deja de lado u omite la acción de otros poderes públicos” haciendo alusión a que la democracia tiene otros actores como el Congreso y los tribunales que actúan como pesos y contrapesos.

Abelardo se suma a las figuras fuera de la política que ganan la presidencia en América Latina en una campaña que tuvo aciertos como entender el malestar contra el presidente saliente, Gustavo Petro y conectar con emociones como el cansancio, frustración, miedo a la inseguridad y deseo de un cambio de rumbo.

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