Tiene 11 años, problemas auditivos y es una de las grandes promesas de la natación adaptada de la Argentina

2026-06-24 10:57:29 - MUNDO


Nada como una profesional. Se mueve en el agua como si ya hiciera mucho tiempo que practica este deporte. Mía de la Iglesia es una de las grandes promesas de la natación adaptada de la Argentina. Hace tres años que esta niña de 11, oriunda del municipio bonaerense de Tres Arroyos y con problemas de audición, entrena para darlo todo en las máximas competencias. Los obstáculos no la detienen.

Tras un destacado desempeño en los campus de entrenamiento del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard), la preadolescente fue convocada oficialmente para integrar la Selección Argentina de Natación para Sordos y en agosto próximo representará al país en los Juegos Panamericanos de Guayaquil 2026, en Ecuador, en lo que se trata de un paso de suma importancia para su carrera.

“Practicar técnica es difícil, pero me gusta”, reconoció Mía, con la ayuda de su intérprete y mediante el lenguaje de señas, a LA NACION. No fue sino hasta 2023 que se dio cuenta de lo que significaba para ella la natación: “Me transmite alegría y me despeja la cabeza”.

Mía, que suele reforzar su estado físico en el gimnasio y disfruta de salidas con amigos en sus ratos libres, no está sola en este viaje profesional que emprendió hace solo tres años. Realiza su estricta preparación bajo la dirección de sus entrenadores locales Marcelo Ibarrondo y Luciana Meléndez (que también es la intérprete de la joven).

Es justamente con ellos con quienes creó un lazo especial. A mediados de enero de este año, Ibarrondo consideró que era necesario comenzar a entrenar con énfasis ante la inminente convocatoria de la selección, pero como él, que es guardavidas, estaba cubriendo la temporada veraniega en Coronel Pringles, de donde es originario, coordinó con los padres de la menor para que todos los días la trasladaran desde Tres Arroyos hasta su localidad.

Doscientos treinta kilómetros por día valieron la pena para prepararse en un doble turno. “Esa experiencia sirvió para ver cómo se sentía ella en un entorno distinto, alejado de sus familiares [sus padres Maga y Ezequiel y dos hermanas] y con más exigencias en los entrenamientos”, contó su preparador en diálogo con LA NACION. “Logró llegar al máximo sueño, que es representar a la Argentina. Esto recién empieza, son los primeros pasos de un camino con una proyección muy positiva”, destacó.

Actualmente, Mía combina su deber estudiantil en sexto grado en la Escuela Primaria N.º 1 José Manuel Estrada, en Tres Arroyos con un exigente entrenamiento todos los días de la semana. Una hora por la mañana y dos por la tarde. El objetivo está claro: los Juegos Panamericanos que se disputarán en Ecuador.

Para asegurar la presencia de su equipo técnico y de su intérprete en el certamen internacional que se avecina, su entorno impulsa iniciativas de apoyo económico. Su mamá hace rifas e incluso los allegados de la joven salieron por Tres Arroyos a vender pizzas. Para colaborar con donaciones y darle rienda libre a este sueño para la joven nadadora, el entrenador de Mía puso a disposición su caja de ahorros del Banco Provincia con el alias bollos.saco.varita, a nombre de Marcelo Alejandro Ibarrondo.

Fuente: google.com


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