Trump vende como victoria una tregua que ayuda a México

2026-06-16 06:49:29 - MUNDO


Donald Trump anunció ayer 15 de junio, que “El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado”. No es un tratado de paz sino un Memorándum de Entendimiento temporal de 60 días, mediado por Pakistán, con firma prevista para el 19 de junio en Suiza.

El documento contempla cese al fuego en todos los frentes, reapertura del Estrecho de Ormuz, suspensión parcial de sanciones con liberación de fondos iraníes por alrededor de 25,000 millones de dólares, y un compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares mientras se negocia un acuerdo definitivo. 60 días para resolver lo que no se resolvió en décadas parecen muy pocos.

Los mercados respondieron de inmediato: el precio del petróleo cayó ayer a alrededor de 82 dólares, un mínimo de dos meses. Para México, que importa 485,000 barriles diarios de gasolina, el 60% de la que consume, esa diferencia de 27 dólares por barril equivale a un ahorro potencial de aproximadamente 393 millones de dólares al mes, unos 6,700 millones de pesos al tipo de cambio actual de 17.18 pesos por dólar. Esto significa menos presión inflacionaria, un "dividendo de la paz" modesto pero concreto en un momento en que la economía mexicana acumula señales de deterioro. Pemex y la CFE, atrapados entre deuda y subsidios, también respiran al bajar el precio.

Circula un meme que compara el acuerdo nuclear de Barack Obama en 2015 con el de Trump en 2026. En 2015: cero estadounidenses muertos, 1,700 millones de dólares entregados a Irán, costo directo mínimo. En 2026: aproximadamente 15 muertos y más de 500 heridos estadounidenses, 25,000 millones de dólares en fondos liberados a Irán, y costos totales de guerra estimados en 100,000 millones hasta un trillón de dólares en escenarios más amplios que incluyen inflación, precios del petróleo, daño a bases, etc.).

Para Trump es un ejemplo de su “Arte de la Negociación”, pero la realidad es que es una capitulación disfrazada de victoria.

Los riesgos a futuro son evidentes. Primero, la confianza: en 2018 Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo Obama sin que Irán lo violara e Irán tiene también su propio historial de incumplimientos y financiamiento a grupos terroristas en la región. Segundo, Israel: el genocida Netanyahu rechazó ya el cese total en Líbano y continúa acciones militares en la zona. Trump lo calificó de “un tipo muy difícil," lo que en diplomacia equivale a admitir que no puede controlarlo. Un ataque israelí que mate a militares iraníes puede pulverizar el acuerdo en pocas horas. Tercero, el tiempo: 60 días no alcanzan para desmantelar décadas de desconfianza entre EU e Irán.

México observa desde la periferia pero no desde la indiferencia. La estabilidad del Golfo Pérsico incide directamente en los precios de energía que determinan la competitividad de su manufactura, el costo del transporte de carga y el poder adquisitivo de millones de familias. Cada dólar que baja el barril representa un alivio fiscal real para una Hacienda que utiliza el IEPS como válvula de ajuste permanente. Sheinbaum no puede controlar lo que pase en Suiza el 19 de junio, pero sí puede preparar a México para ambos escenarios.

Una paz inestable es mejor que una guerra abierta, pero confundir una tregua de 60 días con una paz duradera sería el error más caro del año.

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